Hoy, día previo a la víspera Bicentenario, me toco caminar por la Avenida mas grosa del mundo, la que la tiene mas ancha desde
todos los tiempos y tierras, antes de ser naciones, antes de ser mismísimas avenidas, cuestión que, valga la redundancia anterior, camine como suelo caminar todos los domingos por la mañana, como una ZOMBI contracturada, liviana y mareada, soñando con el aire de la ventanilla del colectivo. Camino las dos cuadras mas anchas del mundo sin sorpresas y me cruzo en la misma esquina a los mismos turistas -son iguales a los del mes pasado- con el mismo guía que ya no mira lo que señala. Los turistas y sus camaritas
lindas y zarpadas, dirían algunos, son imágenes ordinarias y casuales, esto ya al verlos caminar e identificarlos en aproximadamente tres segundos. Lo extraordinario es el micro de dos pisos al descubierto, que no se si tuviste la suerte de verlo, pasear contento por 9 de julio, Av de Mayo y Av Santa Fe, desfilando de manera insulsa y cómica. Yo los miro y salgo en algunas de sus fotos con cara de ALFAJOR, destruida y agotada de la rutina, al mismo tiempo, quizá estoy yendo a alguna fiesta o al templobiblioteca y sin embargo, el cruce de ese micro frente a mi nariz me asquea y no me resulta divertido ni pintoresco. A veces deduzco, que soy xenófoba, aparte de ser de River, pero bueno, a veces también, me gustaría decirles a dichos turistas -que en verdad son habitantes de países desarrollados tales como Alemania, Francia y EEUU que son la mayoría que viene a curiosear por aquí- que existe una excursión copada, sin salir del micro, no se asusten, por ejemplo, arrancar para el Gran Buenos Aires, mas precisamente por las fabricas de Avellaneda y Quilmes, por los barrios pequeños y medianos del Oeste y porque no, por Pompeya o Lugano 1 y 2 -si los dos, que bien distintos son- , podrían darse una vuelta por la Radio Sur de Parque Patricios y o tomar la merienda en Plaza Flores. Podrían conocer pueblos como Chascomús, ciudades como La Plata, Puertos como los de Bahía Blanca... Lo turístico entendido por esos paquetes, hacen a una cultura incompleta, inconexa, cuadrada, cosificada, congelada, solo como una postal. El turismo es marketing, es uno de los integrantes del Bloque de Poder, de la cultura que creemos conseguir aferrándonos a esas atractivas ofertas. Ahora bien, podemos entender al turismo como un servicio que facilita el intercambio entre conocimientos y creencias... pero solo saliendo de esa estructura homogenea y globalizada de la cultura, solo doblando en aquella esquina sin que el guía y los ¡contingentes! se den cuenta y de allí, partir... Para VER la realidad de condiciones; los diferentes barrios y costumbres, la singularidad de los habitantes de una misma región, la relación y confrontación en la misma y aquello que el circuito turístico OCULTA hay que salirse del recorrido, tomar los pseudo-atajos, perderse y al fin, encontrarse. Pueden meternos en la misma bolsa, pero deberías saber que estamos en bolsas bien diferentes. Pareciera que ser turista es mirar a otros seres humanos como envases, ubicados sobre pintorescas góndolas, sonreímos ante coloridas imágenes, muy bien diseñadas por cierto, de fácil comprensión, ya que me es mas cómodo quedarme con la imagen-postal que enterarme de la historia y su profundidad -que implicaría
bancarte ese defecto, como diría el loco mas lucido del rock naciomal- entonces, de alguna manera me hago el-la DOLOBU y me contento, por qué no, a disfrutar mis días de descanso, bellos lugares y paisajes, asombrosas construcciones e historias fascinantes de guerras ganadas…
Pero a veces, la sociedad PRESENTE y concreta, enfrentada y mediatizada, sorda y miserable, cálida y diversa, nos choca de frente como un camión de carga, como el obelisco partido, como la luna que rueda sobre Callao y Corrientes y ... que se yo, -con voz de tanguera te digo:
OH ARGENTINA... puedo escribir los versos mas patéticos esta noche...escribir por ejemplo; que si de diversidad hablamos, hablamos de ti, y que si hablamos de patria, no hablamos de Plaza de Mayo, ni de empanadas calientes ni de escarapelas con forma de armas que repartían French y Beruti... hablamos de ti y el SENTIDO DE PERTENENCIA, de la identificación, la solidaridad de clases, si, de las clases sociales y no te avergüences... no solo me refiero a la pobreza, a la clase material, sabes que no... ¿Que pasa con la clase ideológica? ¿Con la clase cultural y espiritual? ¿Como empezar un profundo cambio ARGENTINA? ¿O seguimos jugando al mismo juego de hace años, al de PERTENECER a una clase y no a una nación? ¿Juego para irme y burlarme de vos a lo lejos? ¿O juego CON vos? Argentina ya adulta que aparenta ser joven... ¡200 años querida! le cuesta aceptar su adultez, su democracia, su diversidad, su convivencia con los dueños de sus supuestas tierras, Argentina que le reza a más de un Dios y a Ninguno, que consume primera mercancía que le vendan, que PIENSA… (y tanto que a veces, solo piensa).Argentina...me aburrí. Feliz víspera de bicentenario y brindo por... nosotros.