martes 18 de noviembre de 2008

Profesor:

Soy alumna de la comisión de los miércoles de 21 a 23 hs. A partir de la genialidad de la ESCUELA (que esta generándome toda una ruptura filosófica en mi pensamiento) se me ocurrió una pequeña reflexión que me gustaría compartir con usted. Con respecto al texto de Benjamin sobre el aura del arte, pienso que no ha dejado de existir el aura en cuanto no al momento de la exposición y singularidad que esta quedando vedado cada vez mas a menos individuos, convirtiéndose el aura en algo elitista. Los medios tecnológicos de masas y la brecha socio económica cada vez mas ancha, hacen al AURA cada vez mas lejana y sagrada, tal como la concepción antigua.
La cultura afirmativa del siglo XXI corresponde al tipo de afirmaciones "en Internet esta todo, no hace falta ir a ver o comprar el libro o etc... es gratis" o "puedo ver el recital en DVD, me lo bajo de Internet y lo veo como si fuera en vivo, me sale mas barato" Los spots publicitarios de dvds usan la idea de "vivilo como si estuvieras ahí", tan mas evidente cuando algunas personas en el recital en vivo filman el recital mientras se esta viviendo el aura (del que parecen olvidarse o distraerse, como en el cine) entonces se vive el arte musical, por ejemplo, por medio de la cámara de fotos que filma.
Otra consideración es la de los precios que maneja y fija la Industria Cultural. En el momento en que la obra se expone y se comunica, hay una condición determinante que es el precio del evento que corresponde al nivel económico del público, por lo tanto cultural. Tanto los precios como la difusión cultural, determinan el público selecto que disfrutara el aura irrepetible. Podemos decir que hoy la palabra arte no tiene el mismo significado que en las épocas antiguas y pasadas de moda sin Internet. No creo que sea más o menos artístico, más bien son dos significados distintos y complejos en su etapa histórica. Con respecto al AURA no es que haya desaparecido, de hecho considero que consigue aquella lejanía que tenia en el Antiguo Régimen, esta vez con el poder burgués. La Industria cultural es quien decide quienes disfrutaran del aura y quienes no, en materia de precios y sectores donde apuntar sus productos. Por ejemplo con la música (industria que más frecuento) los recitales están cada vez más caros y hay menos recitales gratuitos. Me parece que el cine es el arte más elitista en aura y el más masivo en reproductibilidad (por lo tanto gran paradoja artística por excelencia)
Muy cercano esta el arte plástico, históricamente selecto, que aunque baje los precios y abra sus puertas, el marketing y los medios orientan a esos sectores de los que se nutre dicho arte, por una supuesta capacidad de abstracción de lo verdadero y lo bello (aunque haya personas que acceden a estos lugares sin esa capacidad).



Todos humanamente deberíamos acceder a aquello, pero como bien ya ha dicho (lo ha dicho todo) Marcuse, en la cultura afirmativa, las relaciones sociales de producción determinaron también el espíritu y libertad como concepción de arte, el cual es falso porque la cultura afirmativa hace que estos no dejen de existir, como el aura, sino que están pero se afirman confusa y peligrosamente.


Gracias por su tiempo,



L.